Cristina Moliner, Inés Reigada, Marta Sofía Valero, Elisa Langa, Carlota Gómez
Departamento de Farmacia, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad San Jorge

Tagetes erecta. Foto: Padaguan
Las flores comestibles siempre han formado parte de la alimentación humana. Recientemente se ha producido un incremento de su consumo asociado a la cocina innovadora, pero aparte de su apariencia estética contienen sustancias biológicamente activas que deben testarse para validar su actividad y poder ser consideradas alimentos funcionales. Tagetes erecta L. (Asteraceae), conocida comúnmente como tagete o clavel chino, es una planta con flores amarillas o naranjas originaria de México que se emplea en la medicina tradicional con distintos usos (bronquitis, relajante muscular, fiebre, alteraciones en el tracto digestivo y hepáticas). Aparte de su potencial valor terapéutico, el tagete está muy extendido por su uso ornamental y como colorante alimentario. Actualmente se está empezando a emplear en salsas y otros platos por su sabor amargo y su aroma. [Leer más…]





En Medicina Reproductiva, la Fitoterapia se ha empleado fundamentalmente con dos funciones: en la estimulación de la ovulación y en la mejora de la calidad ovocitaria. En el primer caso, los resultados no han sido nada óptimos debido a que solo las dosis farmacológicas pueden interferir la ovulación, a que se requiere un modelo experimental en humanos (jóvenes) y a que están muy consolidados los tratamientos de inducción de la ovulación. 



Los ácidos grasos omega-3 de cadena larga juegan un papel muy importante en la prevención y tratamiento de muchos problemas de salud y contribuyen al buen funcionamiento del organismo debido a la amplia gama de funciones fisiológicas en que se ven implicados, que va desde la estructura de las membranas celulares a su correcto funcionamiento y respuesta. Sus acciones implican múltiples mecanismos y a parte de su función estructural y de comunicación en la célula, intervienen en procesos de regulación y, a través de receptores, en patrones de la expresión génica de señalización y la producción de mediadores de lípidos y péptidos. 
La inflamación tópica esta en la base de casi todas las condiciones crónicas de la piel, Hay una necesidad de nuevos tratamientos más seguros para eczema, psoriasis y dermatitis atópica, entre otras condiciones dermatológicas, y para ello la inhibición de la peroxidación lipídica puede ser una diana terapéutica. Inhibidores inespecíficos de la peroxidación lipídica pueden puede neutralizar los radicales libres con éxito, y así parar la reacción en cadena conduce a peróxidos lipídicos y MDA pero al mismo tiempo pueden afectar la síntesis de eicosanoides, que a su vez promueven la cicatrización de heridas en las primeras fases de daño de la piel. 


