María José Alonso
Farmacéutica y Vocal de Plantas Plantas Medicinales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona
Los ácidos grasos omega-3 de cadena larga juegan un papel muy importante en la prevención y tratamiento de muchos problemas de salud y contribuyen al buen funcionamiento del organismo debido a la amplia gama de funciones fisiológicas en que se ven implicados, que va desde la estructura de las membranas celulares a su correcto funcionamiento y respuesta. Sus acciones implican múltiples mecanismos y a parte de su función estructural y de comunicación en la célula, intervienen en procesos de regulación y, a través de receptores, en patrones de la expresión génica de señalización y la producción de mediadores de lípidos y péptidos. [Leer más…]

La inflamación tópica esta en la base de casi todas las condiciones crónicas de la piel, Hay una necesidad de nuevos tratamientos más seguros para eczema, psoriasis y dermatitis atópica, entre otras condiciones dermatológicas, y para ello la inhibición de la peroxidación lipídica puede ser una diana terapéutica. Inhibidores inespecíficos de la peroxidación lipídica pueden puede neutralizar los radicales libres con éxito, y así parar la reacción en cadena conduce a peróxidos lipídicos y MDA pero al mismo tiempo pueden afectar la síntesis de eicosanoides, que a su vez promueven la cicatrización de heridas en las primeras fases de daño de la piel. 

La obesidad es una enfermedad metabólica cuya prevalencia ha ido en aumento durante los últimos años constituyendo en la actualidad un problema sanitario en muchos países industrializados, es más prevalente en las mujeres que en los hombres y se prevé que la prevalencia de obesidad en las mujeres españolas será del 21% en los próximos años. 







La creciente popularidad de los remedios fitoterápicos hoy en día, hace necesario demostrar la base científica de las propiedades terapéuticas otorgadas a las plantas más empleadas. El consumo de antioxidantes se ha asociado con numerosos efectos positivos en el organismo. Así se ha postulado que su consumo habitual protege a nuestras células del estrés oxidativo retrasando el proceso de envejecimiento. Por este motivo, se ha producido un incremento en el consumo de plantas como el té verde (Camellia sinensis) y el guaraná (Paullinia cupana) para las que se describe un gran poder antioxidante. 

