Esther Frías Diaz a, María Costa Rodríguez b
a CS Ventanielles, Oviedo, b CS Santa Mónica, Rivas Vaciamadrid
Presentación en el XV Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de Fitoterapia de SEFIT
La Enfermería Familiar y Comunitaria ha experimentado una evolución competencial y normativa significativa en España. La regulación de la prescripción enfermera ha permitido avanzar en la autonomía profesional para la indicación, uso y autorización de dispensación de determinados medicamentos y productos sanitarios. Sin embargo, persisten diferencias en la implantación de los protocolos entre comunidades autónomas y carencias en el abordaje de problemas frecuentes en las consultas de Atención Primaria.
Actualmente, el Ministerio de Sanidad dispone de nueve guías para la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos por parte de enfermería. No obstante, su implantación es desigual y su alcance resulta insuficiente para responder a situaciones habituales como la ansiedad, el insomnio o los síntomas digestivos. Aunque existen iniciativas autonómicas, como los protocolos de Gestión de la Demanda Enfermera de la Comunidad de Madrid (1) y el catálogo de medicamentos del Servicio Gallego de Salud (SERGAS) (2), todavía no se dispone de un modelo homogéneo de actuación en todo el territorio nacional.
Esta situación se relaciona con otros problemas de salud pública, como la sobremedicalización, la polimedicación en personas mayores (3) y el elevado consumo de psicofármacos (4). En este contexto, la fitoterapia, respaldada por la evidencia científica disponible y utilizada de forma racional y segura, podría constituir una alternativa terapéutica inicial en determinados procesos leves, junto con la educación sanitaria y la promoción de hábitos de vida saludables.
Por ello, se propone la creación de un grupo de trabajo multidisciplinar encargado de elaborar protocolos enfermeros comunes para las consultas más frecuentes de Atención Primaria. Estos protocolos integrarían una valoración integral basada en patrones funcionales, diagnósticos enfermeros, resultados esperados e intervenciones estructuradas, incluyendo la fitoterapia como posible primera línea terapéutica cuando esté indicada. Asimismo, establecerían criterios claros para el uso de medicamentos convencionales, la detección de contraindicaciones e interacciones, la derivación médica y el cierre autónomo del proceso cuando proceda.
La elaboración de estos protocolos podría apoyarse en las experiencias de Madrid y Andalucía, así como en el catálogo del SERGAS, incorporando intervenciones enfermeras relacionadas con la fitoterapia, como la NIC 2420.
En conclusión, esta propuesta pretende avanzar hacia una atención enfermera más homogénea, autónoma, segura y basada en la evidencia, favoreciendo el uso racional de los recursos terapéuticos, la prevención de la medicalización innecesaria y una atención integral centrada en la persona.
Referencias
- Comunidad de Madrid. Consejería de Sanidad. Atención a procesos agudos de demanda en las consultas de enfermería de atención primaria: gestión demanda enfermería. Madrid: Gerencia Asistencial de Atención Primaria; 2026. ISBN: 978-84-451-4232-5.
- Servizo Galego de Saúde. Prescrición enfermeira: catálogo de medicamentos. Santiago de Compostela: Xunta de Galicia. Actualización 2026.
- Ministerio de Sanidad. Utilización de fármacos crónicos en las personas polimedicadas de 65 y más años y su relación con la morbilidad. Año 2026. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2026.
- Vicens Caldentey C, Sempere Verdú E. Consumo de psicofármacos. Rev Clin Med Fam. 2025;18(4).


