Mª Claudia Barrera Céspedes. Fundación Universitaria Juan N. Corpas y Pontificia Universidad Javeriana (Colombia)
Ponencia en el XV Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de Fitoterapia de SEFIT
La hiperpigmentación cutánea, focal o difusa, es una discromía caracterizada por un aumento de la pigmentación, generalmente debido a una mayor producción de melanina o a un incremento del número de células productoras de este pigmento (1).
La melanina determina la coloración fisiológica de la piel y ejerce una función protectora frente a la radiación ultravioleta y el estrés oxidativo. Su síntesis se produce principalmente en los melanocitos mediante la melanogénesis, proceso en el que la tirosinasa desempeña un papel fundamental. Esta vía está regulada por factores intrínsecos, como los cambios hormonales y la inflamación, y extrínsecos, especialmente la exposición solar. Su alteración puede contribuir a trastornos como melasma, lentigo solar, hiperpigmentación axilar, hiperpigmentación periorbitaria e hiperpigmentación postinflamatoria (2).
Aunque no se dispone de estudios epidemiológicos amplios que permitan establecer con precisión su prevalencia mundial, los trastornos pigmentarios se encuentran entre los motivos frecuentes de consulta dermatológica. Se han descrito prevalencias aproximadas del 10,9 % para el melasma y de hasta el 27,5 % para el lentigo, asociándose además a un impacto relevante sobre la calidad de vida, la autopercepción y la estigmatización social (3).
Este impacto clínico y social ha favorecido el desarrollo de numerosos productos despigmentantes. El mercado mundial alcanzó aproximadamente los 8.500 millones de dólares en 2023 y se estima que podría llegar a 15.500 millones en 2032. Su principal objetivo es reducir la melanogénesis actuando sobre diferentes etapas de la síntesis, transporte o distribución de la melanina.
Entre los agentes de interés dermatológico y cosmético destacan moléculas de origen vegetal o fúngico, como la arbutina, asociada a Arbutus unedo; el ácido kójico, procedente de Aspergillus oryzae; el ácido azelaico, relacionado con Triticum aestivum y Hordeum vulgare; el resveratrol, presente en especies como Rubus glaucus; y la glabridina de Glycyrrhiza glabra (4).
Estas sustancias pueden actuar mediante inhibición de la tirosinasa, modulación de vías intracelulares implicadas en la síntesis de melanina o interferencia con su transporte. Su investigación constituye una línea de interés para el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas y cosméticas frente a los trastornos hiperpigmentarios.
Bibliografía
- Das S, Merola JF. Hiperpigmentación. Manual MSD, versión para profesionales.
- Wang H, Jiang J, Kang W, et al. Herbal medicine for melanin regulation. J Nat Med. 2026;80(1):1-25.
- Passeron T, Liu W, Morita A, et al. Pigmentary disorders around the world. J Invest Dermatol. 2026;146(6):1661-1668.e5.
- Liu F, Qu L, Li H, et al. Advances in biomedical functions of natural whitening substances. Pharmaceutics. 2022;14(11):2308.


