Esther Frías Diaz, CS Ventanielles, Oviedo; María Costa Rodríguez, CS Santa Mónica, Rivas Vaciamadrid
Ponencia en el XV Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de Fitoterapia de SEFIT
La fitoterapia forma parte de la vida cotidiana de muchos pacientes y está presente en las consultas de Enfermería Familiar y Comunitaria, donde se utiliza para problemas relacionados con el sueño, la digestión, el estreñimiento, el estrés, la piel y las heridas. Ante esta realidad, el papel de la enfermería no debe limitarse a
recomendar o desaconsejar productos, sino a acompañar su utilización de manera segura, racional, individualizada y basada en la evidencia científica.
La proximidad de la Enfermería Familiar y Comunitaria a la persona, su familia y su entorno permite conocer no solo sus diagnósticos, sino también sus hábitos, creencias, motivaciones y barreras. Esto facilita identificar el uso de plantas medicinales y suplementos, valorar posibles interacciones, contraindicaciones y efectos adversos, registrar su utilización y proporcionar educación sanitaria basada en la evidencia.
Las heridas constituyen un ámbito especialmente relevante. La investigación sobre plantas medicinales y cicatrización ha generado resultados prometedores, pero persisten importantes diferencias entre especies, extractos, concentraciones, formulaciones y formas de aplicación concretas. Por ello, el reto no consiste únicamente en identificar plantas con potencial terapéutico, sino en trasladar ese conocimiento a intervenciones clínicas seguras, reproducibles y evaluables. En este proceso, la enfermería aporta su experiencia en valoración, aplicación de tratamientos, selección de apósitos, seguimiento y evaluación de resultados.
Asimismo, se plantea la necesidad de impulsar la investigación enfermera sobre el uso de plantas medicinales, sus fuentes de información, problemas de seguridad, educación sanitaria y aplicación clínica, así como desarrollar formación, guías y protocolos que permitan acompañar adecuadamente estas prácticas.
Volver a las raíces de la enfermería no significa regresar al pasado, sino recuperar conocimientos tradicionales utilizando las herramientas científicas actuales. La Enfermería Familiar y Comunitaria puede actuar, así, como puente entre el conocimiento tradicional y la investigación científica, situando siempre a la persona y su cuidado en el centro.


