MB Arnao, S Kaabi, AB Maestre-Hernández, A El Mihyaoui, J Hernández-Ruiz, A Cano
Laboratorio de Fitohormonas y Desarrollo Vegetal, Departamento de Biología Vegetal (Unidad de Fisiología Vegetal), Facultad de Farmacia, Universidad de Murcia, Murcia, España.
Presentación en el XV Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de Fitoterapia de SEFIT
Los desafíos del estilo de vida occidental, incluyendo el estrés crónico y la interrupción generalizada de los ritmos circadianos, han provocado un aumento global de los trastornos del sueño y una demanda consecuente de alternativas terapéuticas naturales. Aunque el mercado de la melatonina ha experimentado una expansión sin precedentes, con ventas en EE.UU. que se disparan más de un 1300%, sigue estando dominado por los productos de síntesis química. Sin embargo, el cambio de preferencias de los consumidores hacia productos sostenibles y de etiqueta «limpia» ha posicionado a la fitomelatonina como un candidato nutracéutico atractivo. Esta indolamina de origen vegetal, químicamente idéntica a la melatonina humana, exhibe potentes propiedades antioxidantes, antienvejecimiento e inmunomoduladoras, actuando como regulador pleiotrópico tanto en plantas como en varios animales, sobre todo en mamíferos. A pesar de los recientes avances en bioingeniería microbiana para la producción de melatonina, persisten obstáculos metabólicos en la escala industrial, lo que ha impulsado la urgente búsqueda de nuevas materias primas botánicas. Este estudio investiga el potencial de los residuos florales de azafrán (Crocus sativus L.) como fuente sostenible de fitomelatonina para aplicaciones sedantes, inductoras y mejoradoras del sueño, entre otras. Mediante cromatografía líquida de alto rendimiento con detección por fluorescencia, se cuantificaron y compararon los niveles endógenos de fitomelatonina con una selección de plantas sedantes tradicionales, incluyendo la valeriana, la hierba de San Juan, la melisa, la hierbabuena, el tomillo y manzanillas alemanas y marroquíes, entre otras. Nuestros hallazgos sugieren que los biorresiduos de azafrán, actualmente considerados subproductos agrícolas, representan una materia prima interesante y de alto valor para la industria con intereses en fitoterapia. Esta investigación apoya la valoración de los residuos florales para satisfacer la creciente demanda global de tratamientos naturales contra la ansiedad y el insomnio, proporcionando una base cuantitativa sólida para su aplicación clínica y comercial. Otras aplicaciones tópicas como el uso de extractos ricos en fitomelatonina en cremas frente a la alopecia estacional y/o cíclica para mascotas también han mostrado resultados preliminares interesantes.
Agradecimientos: Agradecemos la colaboración de PBS-Phytomel Co. (España), proveedor de algunas de las plantas ricas en fitomelatonina (www.pbs-phytomel.com). Se puede consultar más información en www.um.es/web/phytohormones.


